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Napoli! Tu si na cosa grande e amada!

tan amada y bella como Fiorella, aquella

dulce y sensual musa napolitana que por un

momento fugaz llenó de luz y alegría mi vida.


Che bella cosa na jurnata ´e sole...

Hoy camino tu laberinto de callesitas

adoquinadas, feria y alegría de tu gente

a cielo abierto... y sabes? la vuelvo a

soñar de mi mano por Plaza del Mercado

hasta Porta Nolana... Napoli te camino

bajo el cielo azul por el paseo Marítimo

y tu brisa serena me recuerda por Via

Posillipolos los besos robados alla mia

ragazza a escondidas de su padre..., o

las escapadas en Vespa en domenica

por Via Petrarca... y ella aferrada a mi

en cuerpo, mente y alma... Fiorella!!


Cosas del querer... ah! di quel mio grande

amore che ho sognato e oggi continuo a

sognare per le tue stradine, amata Napoli


Fiorella, dove sei amore?... appari in

quelle strade per favore! Oh il mio sole

è davanti a te! e si consuma


La malinconia mi travolge!

O sole mio, sole di Napoli... te lo dico adesso,

sólo han pasado 30 años, son cosas del querer!


Ciao!!


jcp

23/07/2021




El cabello recogido, enfundada en chaqueta y faldas...


-Cuando sales al mundo mujer... cuando muy temprano

sales de ti y abres la puerta de tu apartamento, subes

al carro, enciendes un cigarrillo y por esa serpenteante

carretera guías hasta el colegio de tu hija, y luego de

apurar un café de máquina y otro cigarrillo, entre colas

y semáforos por el retrovisor vas coloreando tus labios

rumbo a la oficina... siento que olvidas por un instante,

el universo de nueces que en la cocina de tu hogar se

sueñan almendras, que olvidas tu silencio de talco que por

las noches en la intimidad de tu alcoba sobre la confidente

almohada se siente rocío... Cuando sales de ti mujer, siento

que olvidas aquel duende de paso que murió por tu mirar y

no lo dijo, aquel árbol que te pensó su flor y se hizo viento...


-Cuando sales al mundo mujer, con tus pupilas de niebla,

siento que te olvidas de las tardes de Bahía Blanca en las

canas de tu cálida y santa madre, y de aquella muñeca que

en las siestas de niña acurrucabas contra el anís de tus

mejillas...


-Cuando sales al mundo mujer..., si! cuando sales al mundo

enfundada en chaqueta y faldas con tu compromiso a cuestas,

siento que para no naufragar olvidas por un momento

tus tesoros más profundos, tiernos y dulces...


-Cuando sales al mundo mujer, enfundada en ese aire profesional y

abres la puerta..., yo sólo quedo en la distancia, expectante, callado,

como un duende de paso bajo el árbol sin flor, esperando que algún

fin de semana vuelvas..., que vuelvas despreocupada, de franela

y jean, con el pelo suelto y ese manso brillo de sol en tu sonrisa...



jcp

Caracas, 2016


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